Adiós al enorme Lumet. Como homenaje voy a abrir la ventana y gritar:
¡¡Me estoy volviendo loco y no lo soporto más!!..."
Y después pinchare la canción Amoreena (B.S.O. Tarde de Perros) del Elton John que no daba vergüenza ajena (musicalmente).
Siempre son los mejores los que se van, el problema es que no hay buenos "recambios".