jueves, 24 de marzo de 2011

Celluloid Heroes (6): Hoy... Marty Feldman, algo más que un par de ojos.


Recuerdo la impresión que me causó ver la jeta de Marty Feldman cuando siendo un crío vi El jovencito Frankestein en un pase nocturno en TVE, y no solo esos ojos a punto de estallar (por una enfermedad tiroidea) sino por la inquieta joroba que poseía Igor/Aigor/Eye-Gor, su forma de "dirigirse" al público (algo que me pareció y parece rompedor), y esa tronchante escena donde le tira los tejos a la impresionada prometida del Doctor Fronkostin, delirante.


Viendo pelis como La última locura de Mel Brooks (Silent Movie), El hermano más listo de Sherlock Holmes y su aparición póstuma en la entrañable Yellowbeard te das cuenta de que este tipo era un cómico de primera, un gran escritor de gags y sketches de los que hacen falta a miles en la comedia de hoy.
Sus conexiónes con Mel Brooks y Gene Wilder lo dieron a conocer al mundo pero en su Inglaterra natal ya había contactado con algunos de los más prometedores talentos de la época como Tim Brooke-Taylor y los futuros Python John Cleese y Graham Chapman. Junto a estos 3 locos compuso uno de los mejores sketches que he visto: The Four Yorkshire Men, con el que los Python lo homenajearon en Monty Python en Hollywood.


Su última broma fue de pésimo gusto pues el muy cabroncete se murió en Diciembre de 1982. Algunos todavía echamos de menos al "hermano mayor de Quique San Francisco".

7 comentarios:

Lazoworks dijo...

Que grande Marty Feldman... Que ojos!! Que mirada!!
Siempre me hizo mucha gracia lo del cerebro "A-normal", ja, ja, ja...
Aunque de Mel Brooks siempre preferiré Spaceballs: "¡Que la suerte te acompañe!".

Kinski dijo...

Casco Oscuro y compañía serán siempre un clásico pero a mi me va más el rollo anterior, antés de las simples(y divertidas) parodias de pelis de éxito.
Inolvidable lo de Fronkostin gritándole a Aigor:
Malditos sean sus ojos!.
Y el responde: Demasiado tarde.
Me troncho, me parto y me mondo.

miquel zueras dijo...

El genial Feldman me parece un cruce entre Quique San Francisco y Peter Cushing. ¡Mira que morirse de una intoxicación de langostinos...! Una pena. Borgo.

Kinski dijo...

Lo que dije, una broma pesada de este genial cabroncete.
Un saludo Miquel.

Insanus dijo...

En Doctor en medicina, una novela pésima de terror, el prota sentía fascinación por El jovencito Frankenstein y por Feldman. Pero a ese personaje es que ¡le daba miedo esa comedia de Mel Brooks!

No sé, hay actores que necesitan una larga carrera para ser recordados y otros que se nos meten en el bolsillo en los primeros minutos de lo que sea que estemos viendo. Eso pasaba con Marty Feldman, creo yo.

De Mel Brooks no he visto Sillas de montar calientes. Decidme que me pierdo un carretón de carcajadas y la pongo a bajar ahora mismo.

PEPE CAHIERS dijo...

... y la joroba le cambiaba de lado, unas veces a la izquierda y otras a la derecha.

Kinski dijo...

Insanus:
Marty Feldman Forever.
Sillas de montar calientes es un clásico pero a mi entender es inferior a El Jovencito Frankestein.
Bájatela que aún así es muy buena.

Pepe: ¿joroba? ¿qué joroba?.

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