domingo, 21 de noviembre de 2010

El Expreso de Medianoche, de Alan Parker (1978).


Turquía, 1970, Billy Hayes es detenido en el aeropuerto cargado con 2 kilos de hashis y condenado a 4 años de prisión, durante los cuales deberá sobrevivir en un infierno dominado por brutales guardias, avariciosos chivatos, y corrupción por doquier. La reapertura de su caso solo pondrá las cosas peor para Billy, que deberá decidir entre arriesgarse en prisión o intentar evadirse, si su estado mental se lo permite.
Alan Parker plasmó de manera directa las brutales palabras salidas de la mente de Oliver Stone, que escribió el guión basándose en el libro autobiográfico de Hayes. Stone no fue exactamente fiel a lo escrito por el auténtico protagonista pues se inventó alguna cosilla (las violaciones) y olvidó otras (el rollo gay) para disponer de una historia más de su gusto y fiel a su particular discurso, que le reportó un Oscar.
El resultado es un guión anti-Turquía, que notó en sus ingresos derivados del turismo los efectos nocivos de la película. Curioso, los yanquis glorifican al prota por sobrevivir a una experiencia traumática en el extranjero y le perdonan el crimen que le causó todos estos males. Billy cometió un delito, debía pagarlo pero no de esa forma.
Rollos morales e ideológicos a parte, esta es una de las cintas claves de finales de los setenta y contiene algunos momentos que forman parte de la cultura popular, y que han sido homenajeados en multitud de ocasiones. Alan Parker demuestra su habilidad para tratar con la oscuridad y la fragilidad del ser humano preparando el terreno para el vídeo clip de larga duración The Wall o la SUPERIOR El corazón del Angel.
Brad Davis (ya fallecido), Randy Quaid (antes de convertirse en... lo que sea que es ahora) y John Hurt (que filmografía tiene el tío) conforman el trio de presos que intenta resistir en la prisión controlada por el sádico Hamidou.


Y no podía olvidarme de uno de los mayores aciertos de la película: Giorgio Moroder. El compositor italiano y pionero de la electrónica se ganó un merecido Oscar por su trabajo, especialmente por la magistral Chase que llegó a ser un hit en las discotecas del mundo (no puedo, ni quiero quitarmerla de la cabeza).




Me gusta pensar que en cuanto a cine, mi especialidad son los 70 pero admito que ha sido un grave error el hecho de olvidar esta película pensando que era un telefilme de sobremesa  (estúpido "Basado en hechos reales") acerca de un pobre turista. Error que acabo de rectificar por miedo a una severa condena en un penal dirigido por Oliver Stone.


Si vais de viaje intentad no hacer cosas raras en la aduana.

6 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Es curioso el cabreo que se pillaron los turcos porque decían que esta película era racista y que era una gran mentira. Y digo curioso, porque existe otro film del año 83 de nacionalidad turca que se titula "El muro" en donde los malos tratos reflejada en ella dejan en paños menores al "Expreso de medianoche".

Lazoworks dijo...

Aunque supongo que tienes tus motivos para alabarla, a mi no me gustó ni una pizca. La encontré una tonteria como una casa y no me dijo nada, muy al contrario a El corazón del Ángel, todo un peliculón con un Mickey Rourke y un Robert De Niro (a lo Mojica Marins) en estado puro.
Puede que tenga una buena puesta en escena que eso no lo dudo, pero bueno, como historia no tiene nada de especial (¡ya le vale a Oliver Stone!).

Kinski dijo...

Pepe Cahiers: Tomo nota de El Muro.

Lazoworks: Si me gusta la película es porque tenía la idea preconcebida de que trataba sobre un inocente al que le plantan droga en la maleta y aguanta montones de perrerias hasta que el Tito Sam lo trae de vuelta. El tema de la evasión fue lo que me sorprendió, y escenas como la muerte de Rifki.
Estoy de acuerdo con que El Corazón del Angel en mucho mejor pero lo que mas me atrajo son los mentiruscos de Stone, me encantas sus guiones excesivos de los que no te crees ni media pese a lo de Basado en hechos reales. Ejemplo: Scarface está basado en la época de oro de la coca en Miami pero Oli lo infló hasta cotas impensables. Basta con ver 2 interesanisimos documentales llamados Cocaine Cowboys para darse cuenta.

Lazoworks dijo...

No, si excesivo lo es un rato largo y no hay mejor ejemplo que Scarface (una obra maestra)!! Menuda rayaca se mete Al Pacino al final, eh!!! Jajaja!

miquel zueras dijo...

Me ha gustado leer los comentarios porque me han traído recuerdos de las pelis de esos años. "El muro" era una película impresionante y Pacino en Scarface más que esnifar se empolvaba la cara... muy buena "El corazón del ángel" Mi preferida de Rourke junto con "La ley de la calle".
"El expreso..." le pillé algo de manía por entonces porque se suponía que era uno de esos films que te tenía que gustar "por narices" pero reconocí luego que era muy bueno, y cómo poder olvidar a Modorer. Borgo.

Kinski dijo...

Miquel: La presión social en el tema cine es insoportable, yo mismo me refugio en el sotano durante meses cada vez que Almodovar estrena alguno de sus esperpentos. Es que no me interesan sus movidas.
Yo me resistí a ver El Expreso... porque cuando Parker estrenó Evita, en La 2 destriparón el film pero solo se quedaron con el tema tortura sin explicar como el prota llegó allí.

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