Como ya he dicho otras veces: no soy demasiado aficionado al pop. Pero si soy admirador de Brian Wilson y no solo como artista si no como persona. A punto de cumplir 70 años y el señor Wilson sigue entre nosotros después de sobrevivir a un padre abusivo (peor que el de los Jackson 5), a víboras como Mike Love y el "doctor" Eugene Landy, a críticos incultos que lo menospreciaban en favor de Lennon y McCartney (cosa que continua a día de hoy), a las drogas, al sobre peso, a la Familia Manson, a sus dos joyas de hermanos (especialmente Dennis), a Phil Spector, a la sordera y especialmente a si mismo.
Después de innovar en la composición y producción de Pet Sounds el amigo Brian decidió llevar a la música pop a cotas todavía más elevadas. Había dejado las actuaciones en directo y se concentraba en dar vida a esos sonidos que escuchaba en su cabeza (no en vano le llaman el oído de Dios), cuando las bichas... digo... sus compañeros llegaron al estudio después de una gira se quedaron flipados con el resultado del trabajo de Brian. Flipaban porque las nuevas composiciones de Mr. Wilson podían hacer caer el imperio que habían levantado a base de tonadas pop surferas para todos los públicos.
Lo que vino a continuación es conocido por todos, Brian no toleró la presión, perdió el norte y se sumergió en las drogas, la comida basura y en su enorme cama de la que tardaría años en salir. Aún así nos dejó un aperitivo de lo que podía haber sido el album Smile de haberse completado en 1966.
Brian parecía mejorar bajo los cuidados del "doctor" Eugene Landy, este tipo le animó a aparecer en público y en este VÍDEO podemos ver como Brian interpreta Good Vibrations con su piano, desmontado la teoría de que su música era un pop vulgar y sobre producido. Cuenta la leyenda que detrás de las cámaras el "doctor" Landy daba ordenes a Brian mediante carteles, en alguno de ellos estaba escrita la palabra SMILE. Librennos de gente como Eugene Landy.