miércoles, 23 de febrero de 2011

Min bedste fjende, de Oliver Ussing (2010).


Un colegio colegio danés sera el epicentro de una revolución. Alf es el punching ball de los matones de su clase debido a que es un enclenque que practica ballet, dicha afición le costará una brutal agresión que terminará con un dedo del pie roto. Durante su convalecencia se aficionará a uno de los mangas que lee su hermana pequeña, el héroe de los mismos es un tal Niccolo que lucha para vengar la muerte de su familia.
Estas lecturas harán que Alf conciba un plan para el que necesitará un socio, el elegido es Toke (un gordito al que gustan a los animales) y entre los dos forman un club secreto con normas y distintivos que exige sacrificios a aquellos que ansían cambiar el orden social en el colegio.
Cuando las cosas van más allá de lo planeado, Alf se da cuenta que ha creado un monstruo.





Nos pegan, nos escupen, se ríen de nosotros.

Has de ser astuto como un zorro para sobrevivir.

Estas frases no pertenecen a Rambo o a Harry Callahan, tampoco las saqué de Braveheart, Gladiator o 300, estas líneas las pronuncian los protagonistas de la película Min beste fjende o My good enemy que viene a ser una fábula moderna acerca del poder  utilizando a un grupo de niños como personajes.
La presencia de adultos es reducida a la mínima expresión necesaria para llevar a cabo la realización de esta peculiar lucha de clases entre matones cool y parías que dará pie a una escalada de hostilidades que va desde simples putadas a cosas más serias.
Sacrificios personales, disciplina, violencia, falta de escrupulos, con todo esto debes lidiar si quieres formar parte del Club (de la lucha?), pero luego no te quejes de los resultados.


Al ver esta película (o las noticias, realitys, etc) uno se pregunta si su infancia fue normal, mis recreos no tenían nada que ver con los de ahora que vienen a ser una mezcla entre Sensación de vivir, The Warriors de Walter Hill  todo bien sazonado de los usos y costumbres de la Edad Media. Viví tiempos mas inocentes y en algún aspecto mejores (hablo como un viejo).

4 comentarios:

PEPE CAHIERS dijo...

Hemos transformado los colegios en una especie de tierra sin ley, y eso es porque pasamos de una disciplina férrea de la educación franquista a una carencia absoluta de la misma, delegando en una supuesta bondad natural de los alumnos. En el termino medio, como casi siempre, está la solución. Muy interesante ese film que recomiendas.

Kinski dijo...

Estoy de acuerdo contigo, nunca soporté a los profesores/sargentos y tampoco a los profes enrollaos.
La película no tiene desperdicio, hazte con ella.

Miguel dijo...

OK me has convencido.

Kinski dijo...

Sabía que caerias, ja ja ja.....

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